Indignación de primer mundo
Publicado el: 09 Dec 2011
El denominado movimiento de los indignados que surgió en España y ha llegado a Estados Unidos, es un reclamo ciudadano por la dignidad elemental.
Por Thais AguilarMás notas del autor
Es un movimiento con el sello del nuevo milenio donde el crecimiento económico de las naciones desarrolladas y la acumulación de riqueza, tal parece, no es garantía de una vida digna para las otrora amplias clases de sectores medios y trabajadores.
Es más, ostentar una profesión y un alto nivel de instrucción académica no es garantía de trabajo, de acceso a la salud y mucho menos de tener una casa o las posesiones más elementales. Esta es la promesa incumplida a las grandes clases medias y sectores educados de países como España, Francia, Inglaterra y Estados Unidos.
Esta serie de protestas no se han dado de forma tan vehemente en los países latinoamericanos porque, según el sociólogo e intelectual mexicano, Roger Bartra, en los países en vías de desarrollo como México, todavía se vive una lucha por alcanzar la modernidad y pesa mucho el porcentaje de población que vive en la pobreza; eso impide que quienes viven en mejores condiciones tengan algún respaldo de sus conciudadanos menos favorecidos con el desarrollo económico.
“La masa de población pobre está tan exhausta con las tareas de supervivencia que no ha podido generar una cultura de la dignidad; por ello no se indigna, aunque sufre terriblemente una condición muy poco digna”, reconoció Bartra a la revista Newsweek México del 31 de octubre pasado.
“La dignidad crece con la igualdad y se desarrolla en la vida civil cuando la mayoría de la gente está convencida de que merece un lugar en la sociedad, un espacio donde trabajar, vivir y gozar libremente. La dignidad impulsa una especie de meritocracia igualitaria que permite la convivencia civilizada en una sociedad capaz de generar suficiente riqueza”, recalca Bartra.
¿Qué debemos hacer como país y personas?
El economista costarricense Leiner Vargas aconseja lo siguiente ante la situación que se vive en el mundo y la profundización del desempleo:
- Ser capaces, como personas y empresas, de mejorar la competitividad.
- Que las empresas y las personas sean conscientes de que los márgenes de ganancia de sus actividades lucrativas serán menores de lo acostumbrado en el pasado.
- Se requiere mayor nivel de motivación y de innovación por parte de las personas y las empresas, para mantener y mejorar su productividad.
- Cuidar el empleo, ser más productivos, más comprometidos y mejores trabajadores.
- Cultivar el ahorro y la vida austera.
- Ser prudentes con los gastos y procurar mantener lo esencial.
Fuentes: Montserrat Sagot, catedrática UCR, Montserrat.sagot@ucr.ac.cr * Luis Guillermo Solís, profesor UCR, lgsolisriv@yahoo.com * Leiner Vargas, catedrático UNA, lvargas@una.ac.cr.
Revistas: Newsweek en español, 31 de octubre 2011 * Semanario Proceso, México, 23 de octubre 2011
Artículos: Krugman, Paul: “El rumbo que no se tomó”, La Nación, 31 de octubre 2011 y “Oligarquía al estilo de EE.UU”, La Nación, 7 de noviembre. Stiglitz, Joseph: “La globalización de la protesta”, La Nación, 9 de noviembre de 2011.
Webs: avaaz.org * democracynow.org * TELAM.com.ar
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