Niña y belleza

—Su nombre significa Lenin al revés. ¿Fue pensado así por sus papás?
Mi papá se llama Lenin. Soy la menor de seis hijos y cuando iba a nacer él quería que su hijo llevara su nombre y, como fui niña, pues lo volteó.

—¿Cómo era Ninel en su etapa de colegio? ¿Siempre fue la chica bella y popular que todos los compañeros admiraban y que era el blanco de críticas de las demás compañeras?
—Fui a escuela de puras mujeres. Si estaban los muchachos que se paraban afuera a la salida, pero yo era una niña muy estudiosa y disciplinada. Era muy tímida pero siempre con la cosquillita del mundo artístico.

—¿Usted cree que la belleza puede ser un arma de doble filo en este medio, o la vida en general?
—Claro, definitivamente. La belleza levanta pasiones, tanto positivas como negativas, en las demás personas. Una debe ser bien inteligente para poder manejarla, para que sea algo benéfico.

—La prensa y el público tienen una fijación con su físico. Usted contó que se retocó el busto, pero los medios siguen diciendo más cosas. ¿Por qué genera tanta obsesión con ese tema?
—Te digo que levanto pasiones y esa es justo una de las más negativas. Siempre buscan minimizar el esfuerzo que una hace, como alimentarse sano y al hacer ejercicio.

—¿Cuáles son sus rituales de belleza y qué secretos puede compartir con nuestras lectoras?
—Secretos… Primero que todo tener una vida sana, no vivir tantos excesos ni desvelos. Dormir lo necesario es indispensable, tomar mucha agua y comer sano. Creo que esa  es la base de verse y sentirse bien.
También estoy preparando un kit de belleza que voy a lanzar al mercado y, así, estrenarme como empresaria.

Confidencias
—¿Cómo está su hija? ¿A ella le interesa el medio artístico?
—Está muy bien, ahorita está en Orlando (EE.UU.). No la pude acompañar por las grabaciones de la telenovela, pero la mandé allá para que se divirtiera un poco. Ella me dice que no le interesa nada del medio, afortunadamente. Tiene 10 años.

—Usted formó parte de la exfamilia de Maribel Guardia, nuestra compatriota, al estar casada con José Manuel Figueroa, hijo de Joan Sebastian. ¿Qué piensa de Maribel?
—Es muy trabajadora y emprendedora. Hemos tenido contacto pero nada relevante. A veces nos encontramos en cosas de trabajo o me ha tocado ir a su programa como invitada y, como yo tenía otro, ella también fue invitada. Es una persona muy amable y muy amorosa.

—Tuvo un final y principio de año agitado con lo de la supuesta no anulación del anterior matrimonio de su esposo y por lo de la investigación de un presunto fraude fiscal. ¿Ya se solucionaron esos incidentes?
De eso realmente no me interesa hablar. Cuando una pareja es estable pueden venir huracanes que no va a pasar nada. Tengo una hija y su papá ha tenido contratiempos y problemas y en más de un año no ha podido darle pensión y yo no lo ando atormentando.

 
 

 

—¿Y sobre el tema fiscal?

—Esos son trámites que se tienen que arreglar y los estamos haciendo para poner todo en orden.

—¿Qué nos puede decir de su trabajo en Fuego en la sangre? Hasta dejó el show que estaba conduciendo para dedicarse de lleno a esta telenovela que ha sido un éxito en su país

—Está basada en Pasión de Gavilanes, pero ha tenido varias modificaciones que han recibido mucha aceptación. Yo hago a Rosario, que es la cantante de la cantina del pueblo. Me tiene fascinada el personaje porque se luce mucho.

 
 
*Adaptación Perfilcr.com, el texto completo se encuentra en la versión impresa.