Algunos consejos

  • De todo un poco. No prohíba, más bien enséñeles a llevar una alimentación balanceada. Enséñele que hay alimentos para cada día (como las frutas y las verduras); para dos o tres veces a la semana (caso de las carnes); y para comer solo una vez a la semana (comidas rápidas).
  • Aprender a comer. Dígale que le ayude a preparar las meriendas, hágalo partícipe.
  • Tiempos de comida. Acostumbre a tener cinco tiempos de comida (desayuno, almuerzo, cena y dos meriendas) para así mantener los niveles de azúcar. Acostúmbrelos a desayunar, respete los tiempos de comida y procure tener al menos una comida en familia.
  • Reservas. Mantenga en la refrigeradora y alacena una reserva de productos saludables y evite llevar tentaciones a la casa como golosinas.
  • Todo es un juego. Promueva la práctica de un deporte y fomente el ejercicio a través del juego. Participe usted también de él, conviértalo en una actividad de familia.
  • Sea una porrista. Sea una promotora de la comida sana y del ejercicio. Eso sí, tenga cuidado de no obsesionarse y más bien crear una “resistencia” a estos.