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Eugenio Derbez, ingenio y chispa de cabo a rabo
En su tierra conversamos con el humorista mexicano más cotizado de la actualidad. El diablito, Armado Hoyos, el Superportero y hasta el burro de Shrek se colaron en la entrevista.
Por Olman Castro* / Fotos Germán Fonseca
Una tarde junto a Eugenio Derbez se pasa volando… Recién acaba de empezar lo que debería ser una formal entrevista y esta se fue tornando más, como si se tratara de una conversación cotidiana.
Compartimos con ustedes sus declaraciones y además nos contó off the record que sí había estado en Costa Rica: “pero no más en el aeropuerto, de escala cuando viaje por LACSA”, bromea.
“Me escriben mucho de allá por mi página web y me piden que vaya a presentarme. Ojalá ya pronto sea yo quien los vaya a visitar”.
De lo serio a lo risible —¿Cuándo siente su pasión por la actuación? —Quise ser actor desde los 12 años. Y eso se me ocurrió luego de saber que quería ser de todo: bombero, piloto de avión, corredor de coche… Entonces como no sabía qué elegir me dije que si era actor iba a poder ser muchas cosas.
—¿Y cómo se relacionó con lo cómico? ¿Cuándo se percató que era bueno para la comicidad? —Empecé como actor dramático de telenovela y no pasó gran cosa, y fue muy tarde cuando me di cuenta que tenía facilidad para la comedia; de hecho, nunca me pasó por la cabeza dedicarme a ello.
—¿Y le gustó el cambio? —Para mí la actuación era seria, dramática y a eso estaba acostumbrado, por lo que hacía mi mamá; entonces creo que fue la comedia que me escogió a mí y no yo a ella.
—¿Eso fue luego de estudiar cine? —Terminé la preparatoria y luego empecé a estudiar cine pero hubo un paréntesis en que estudié baile porque quería hacer musicales.
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*Adaptación Perfilcr.com, el texto completo se encuentra en la versión impresa. |