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Intromisión, no divertida
—Ahora que está descansando de la comedia, es cierto que no puede ir a cenar o al súper porque todo el mundo le pide chistes y voces. ¿Eso lo vuelve más hermético? —La gente espera que seas igual en la televisión que en la calle y yo, por el contrario, soy excesivamente tímido y la gente me dice que es raro por todo lo que hago en la tele. Es difícil de explicar, pero hay gente que tenemos una personalidad muy opuesta a lo que hacemos.
—Me parece que es mucho más tensa la intromisión, pero de la prensa. —Esa es la parte más difícil. A la mayoría de prensa mexicana ya no le interesa tu trabajo, hasta flojera les da, porque no es lo mismo anunciar “Eugenio Derbez estrena programa” que decir –y hasta con ganas– “Niurka se peleó con su un novio y ahora anda con Eugenio”. “A mí y a muchos actores la prensa nos han terminado relaciones con novias y familiares. Ellos alimentan chismes o nos ponen en confrontación.
—¿Esa fue la razón por la que duró tanto en confirmar su relación con la actriz y cantante Alexandra? —No es que no quieras confirmar, pero parece que a parte de la prensa le gusta ensuciar todo. Si estrenas una obra de teatro no vende y si el romance es bonito y están felices, tampoco.
—¿Qué nos puede decir de Alexandra? —Es maravillosa. Es una gran mujer y estamos muy contentos los dos. Yo estoy feliz y pensamos hacer algo juntos de trabajo. Ella es muy talentosa y la admiro mucho. Tiene facilidad para la comedia.
Burra voz —¿Qué significó para usted la participación en el doble del Burro de Shrek? —Ha sido una de las sorpresas más grandes de mi carrera. Hacer una voz de un personaje no es fácil y muchas veces se pierde ese trabajo que haces porque nadie sabe quién lo hizo, nada más dicen ‘qué chistoso estuvo el perrito o el conejito’.
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—¿Es el burro bien Derbez? —Me pareció que sería cómico hacerlo mexicano, darle esa identidad, así como el gato tiene la española. Y siento que la voz que le buscamos al dibujo le va mucho mejor que la que tiene en inglés.
—Con tanta trayectoria y logros, ¿cuál cree que ha sido el más importante? —La temporada que hice en Broadway, ese ha sido mi logro más grande a nivel profesional y personal.
—¿Ese empezar de cero le fue difícil o fue más bien como tener un ‘segundo aire’? —Por un lado, fue difícil. La gente no me conocía, el público latino allá si, pero los norteamericanos ni idea y para muchos de ellos, del río Bravo para abajo, todos somos los mismos.
—¿En que está trabajando ahorita? —Sigo supervisando la serie Vecinos y pronto empezaremos con las grabaciones de una nueva que se llama La alegría del hogar, que es dramática y trata sobre lo importante que son las muchachas de servicio. “Voy a hacer más cine, porque me quedó una gran satisfacción con la película La misma Luna que estuvo en los festivales de Sundance, Toronto y Los Ángeles y le fue muy bien. Y por mi parte estoy con un guión que voy coescribiendo, lo actuaré y produciré y, quizá, me estrené como director de cine con él”. | |