Catar café es un arte que pocos saben desarrollar. Entre ellos Carmen Lidia Chavarría es quizá la única mujer que maneja ese talento con destreza.
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Artista del paladarCatar café es un arte que pocos saben desarrollar. Entre ellos Carmen Lidia Chavarría es quizá la única mujer que maneja ese talento con destreza. Por Yazmín Montoya* / Fotos Carmen Lidia Chavarría nació y creció en una zona cafetalera. Fue en Pérez Zeledón en donde se enamoró del negocio del café y adonde se propuso aprenderlo. Su padre un productor y su madre una ama de casa, no tenían los contactos para que ella entrara en esa industria. Pero pudo más su gran deseo de aprender la catación y por eso se vino a San José. Ahora, ella es la única mujer que se dedica profesionalmente a la catación en nuestro país, aunque también es una experta en el control de la calidad del café. El arte de catar Carmen María debe catar café todos los días. Generalmente lo hace unas dos veces al día, y prueba alrededor de siete muestras en cada ocasión. La dinámica se ha perfeccionado con los años. Consiste en observar la textura del líquido en la taza, limpiar la espumita para ponerlo en la boca, moverlo y mantenerlo en la boca unos ocho o diez segundos. Con eso se obtiene información suficiente para determinar la calidad de su aroma, acidez, cuerpo y sabor. Luego de eso, se puede determinar la mezcla perfecta que necesitan ciertos granos para dar el sabor que se busca. Pero Carmen Lidia no solo se encarga de “probar” el café, ella es la gerenta del Departamento de Control de Café Britt, así que vigila el sabor y la calidad del café desde las fincas hasta la misma taza. |
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