Entre montañas y lagos se levantan castillos, casas medievales, historias de príncipes y música de violines. Parece un cuento, pero es una realidad, su nombre es Füssen y está en el sur de Alemania.
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![]() El palacio Neuschwanstein, un sueño del rey Ludwig II, que sirvió de modelo al castillo de Cenicienta de Walt Disney. |
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Füssen, Alemania Texto y fotos Isabel Arauz* Entre montañas y lagos se levantan castillos, casas medievales, historias de príncipes y música de violines. Parece un cuento, pero es una realidad, su nombre es Füssen y está en el sur de Alemania. Origen y tradición La historia de Füssen se remonta al tiempo del imperio de los romanos. Fueron ellos quienes habilitaron una importante carretera con fines militares (“La Vía Claudia Augusta”), que pasaba por Füssen y que unía en ese entonces a Venecia con Augsburg. Se supone que ya en el 260 d.C. se encontraba establecido en este lugar un campamento militar romano. En 1313 la ciudad de Füssen cayó bajo la soberanía del príncipe obispo de Augsburg y luego en 1802 pasó a manos de los bávaros. A partir de la antigua carretera romana se desarrolló en la Edad Media una importante carretera comercial, con Füssen como lugar de trasbordo, donde las mercaderías provenientes de Italia era cargadas en balsas para seguir a sus destinos finales. En el siglo XV la ciudad floreció gracias a los muchos artesanos asentados ahí, en especial a los fabricantes de instrumentos musicales como los laúdes y los violines, que le dieron a Füssen fama internacional. Encanto turístico Con aproximadamente 14.000 habitantes Füssen es hoy una localidad muy interesante para el turismo. La ciudad ofrece gran cantidad de posibilidades para organizar el tiempo libre y resulta atractiva en cualquier época del año. Füssen cuenta con aproximadamente 180 kilómetros de rutas para paseos y excursiones. En total, sus caminos conducen a lindos parajes, capillas, iglesias, castillos reales, lagos y montañas. Una se tropieza a cada instante con el pasado histórico de la región. Por ejemplo, donde la calle Reichenstrasse se ensancha como si fuera una plaza de mercado, una antigua bala de cañón recuerda el bombardeo que sufrió la ciudad el 11 de julio de 1800, por las tropas de Napoleón Bonaparte. Un punto para muchos destinos Es imposible enumerar todos los puntos de interés que encierra Füssen y sus comarcas aledañas, pero hay algunos lugares que resultan siempre tentadores para los turistas y que son ideales para hacer una excursión de un día. Debido a la abundancia de lagos, en los distritos cercanos a Füssen se encuentran varios balnearios, conocidos por sus cualidades medicinales, minerales y baños de fango. Pero desde Füssen también se pueden visitar otras importantes localidades de mucho encanto y atracción. Zurich, la ciudad más importante de Suiza, se encuentra a 250 kilómetros. Y 120 kilómetros separan a Füssen de Innsbruck, la principal ciudad del Tirol. Y para conocer la capital del estado de Baviera, la popular ciudad de Munich, se deben recorrer solo 115 Kilómetros. Consejos de viaje: ¿Cómo llegar? A Füssen se puede acceder desde cinco posibles aeropuertos: Stuttgart (230 km), Munich (160 Km.), Innsbruck (100 Km.), Zurich (270 Km.) o Augsburgo (160 Km.). Y después con las diferentes conexiones de tren que hay hasta la ciudad. Hospedaje: Las diversas posibilidades de hospedaje en Füssen incluyen desde zonas de camping, hoteles de wellness, apartamentos y casas para alquilar. Tours: Visitas guiadas en la ciudad se ofrecen a grupos todas las semanas del año, también en diversos idiomas. ¿Cuándo ir?: Primavera (marzo-mayo). Verano (junio-agosto). Otoño (setiembre-noviembre). Invierno (diciembre-febrero). Consultar estado del clima antes de viajar. |
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