Centro de Rescate Las Pumas
Tras el rastro de la libertad

A veces, como seres humanos, no estamos conscientes del impacto que generamos hasta que visitamos un lugar como el Centro de Rescate Las Pumas. En este sitio, las historias quedan en la conciencia.            

Por Michelle Soto* / Fotos Carla Saborío
msoto@nacion.co.cr

Sobre la carretera que lleva a Liberia, a unos cuatro kilómetros de Cañas, está el Centro de Rescate Las Pumas. Para llegar, hay que ingresar por una entrada de tierra que conduce hasta una finca.

Apenas iniciábamos la caminata por el sendero, cuando una emplumada y hermosa cola captó nuestra atención. Una lapa roja acababa de alzar vuelo para unirse a su pareja que estaba alimentándose.

No estaban solas, a su alrededor habían loras frentinegro, frentirroja, zapoyol y nuca amarilla. Aquel era un espectáculo como pocos, estas aves están en peligro de extinción y cada vez es más difícil verlas en el bosque ya que son víctimas del tráfico ilegal.

Precisamente, estos ejemplares fueron decomisados por el Ministerio del Ambiente y Energía (Minae) y entregados al centro con el fin de rehabilitarlos. Las funcionarias comentan que les ha tocado recibir desde pichones en botellas hasta aves que han sido mutiladas para que no vuelen.

Si bien tienen aves y mamíferos, el Centro de Rescate Las Pumas se especializa en felinos.

La huella del ser humano
A partir de los sesentas, la deforestación fue reduciendo el hábitat de muchas especies y, por ende, disminuyó el número de individuos. Los felinos son los más afectados ya que requieren de grandes áreas para movilizarse en busca de comida y refugio.

La reducción de hábitat, los obliga a buscar alimento fuera del bosque donde, muchas veces, hay asentamientos humanos. Otros, son capturados como mascotas. Cuando los animales silvestres se crían de esta forma, presentan problemas de salud por el tipo de alimentación que se les da y porque llegan a perder ciertas habilidades como el instinto de cacería y la defensa, lo cual los hace vulnerables al entorno.

Lastimosamente, uno de cada cuatro hogares costarricenses mantiene fauna silvestre en cautiverio. Los animales más buscados son pericos, loros y otras aves, así como reptiles y mamíferos.

Según datos del segundo semestre del 2007, Las Pumas recibió 28 animales decomisados. Para esa fecha, se tenía un total de 84 individuos de los cuales 37 fueron liberados, 16 se encuentran en rehabilitación, 13 son residentes, uno se escapó y otros, por diversas causas, no sobrevivieron.

La huella de la esperanza
Las Pumas debe su existencia a Lilly Bodmer, quien empezó a recibir animales silvestres que eran tanto referidos por el Minae como comprados por ella para salvarlos del cautiverio. De esta forma, en 1982 se creó el centro. En su momento, se llegó a tener cerca de 160 individuos de más de 60 especies diferentes.

Al fallecer Bodmer en el 2001 y para dar continuidad a su legado, se creó la Fundación Hagnauer en el 2003. Esta es una organización sin fines de lucro que aparte de rescatar, rehabilita a los animales para que puedan ser reinsertados en su hábitat natural. Para ello, trabajan en conjunto con el Minae para reubicarlos y liberarlos en las áreas silvestres protegidas de la región Chorotega.

Video:
Maricarmen Mejía, funcionaria del Centro de Rescate Las Pumas, nos comenta sobre el trabajo que allí realizan


Centro de Rescate Las Pumas

- Tel: 2669-6044 /2669-6096
- Sitio web:www.laspumas.com
- E-mail: laspumas@racsa.co.cr

Colabore
Para sus donaciones, puede depositar en:
Banco Nacional de Costa Rica
Fundación Hagnauer
Cédula jurídica: 3-006-340049-00
Cuenta corriente colones: 100-01-008-004433-1
Cuenta corriente dólares: 100-02-008-600028-7





*Adaptación Perfilcr.com, el texto completo se encuentra en la versión impresa.