Mejillas llenas de color

El rubor es el encargado de dar vida al rostro, aprenda a aplicarlo correctamente y se sorprenderá de los resultados.

Por: Gabriela Camacho

Es el complemento del maquillaje, podríamos decir que casi el toque final. Un pincelazo de rubor da vida no sólo al rostro, sino elegancia al maquillaje.

Muchas piensan que aplicarlo y elegir el color ideal es un verdadero dolor de cabeza, pero con algunos consejos puede hacer que la tarea sea más fácil.

El color ideal
Para que el rubor luzca natural es preferible utilizar tonalidades rosa o terracota. Otro aspecto que debe considerar es la tonalidad de su piel. Mientras más pálida o blanca sea, más clara debe ser la tonalidad de rubor que elija. Por el contrario, si su piel es oscura, entonces también debe serlo el rubor.

El rubor en polvo es el más utilizado, un buen truco es tener al menos dos tonalidades, una muy natural y otra más colorida. Aplique la natural primero, luego de un toque con la segunda para añadir más color, que durará todo el día.

Los polvos bronceados también ayudan a dar color al rostro sin correr los riesgos de una exposición solar prolongada. Pero podríamos parecer una caricatura si no lo utilizamos debidamente.

 
 

Si sus pómulos son muy altos, enfoque el rubor hacia el centro de su cara, cerca de la nariz. Por el contrario, si su rostro es muy ancho, concentre el rubor hacia los extremos en la línea del cabello, muy alejado del centro de su rostro.

Para aplicarlo, utilice una brocha especial, preferiblemente de cerdas naturales. Esta debe ser redonda.

Cuando sonríe, el área más carnosa de su cara que tiende a elevarse es el lugar más natural para aplicar el rubor. Lleve la brocha hacia atrás, a la línea del cabello y un poco más abajo para un acabado más natural.