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Mujer de hierro en el MOPT
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Yazmín Montoya
 
Por Yazmín Montoya
Publicado el 04/16/2008
 

Abogada y especialista en conciliación y negociación, Karla González Carvajal es la primera ministra del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

Perfil 564


La mujer fuerte del MOPT

La mujer fuerte del MOPT

Abogada y especialista en conciliación y negociación, Karla González Carvajal es la primera ministra del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

Por Yazmín Montoya / Fotos Carla Saborío

Cuando la maquinaria se apagó y dio por terminado el paso en desnivel por la rotonda de San Sebastián, comenzó a encenderse otra en Caldera y la Costanera Sur, anunciando que, tras décadas de estancamiento, por fin arrancaría la construcción de estas carreteras.

En otro escenario, en la capital de San José, se afianzaba al nuevo sistema de semáforos que promete darle más agilidad al tránsito y un proyecto para una nueva Ley de Tránsito hacía fila en la Asamblea Legislativa.

El despacho responsable de todo eso seguía su trabajo. Un proyecto para crear rutas de autobuses intersectoriales durante el primer semestre del 2008 y otro para agilizar las expropiaciones y construcciones de carreteras, ocupaban los primeros lugares en la lista.

Alrededor de 3.000 empleados hacen posible estos avances, pero todos laboran bajo el ritmo que ha marcado Karla González Carvajal en el MOPT.

Sin embargo, en la administración anterior la llamaron a desempeñarse como viceministra en el MOPT y al terminar su gestión le pidieron que se quedara, esta vez como ministra del ramo.

“En la primera administración, cuando fui viceministra, las cualidades que más pesaron para llamarme, tuvieron que ver con mi capacidad de conciliar y de negociar. Me especialicé en negociación, incluso a través de cursos que hice hasta en (la Universidad de) Harvard. Y como conciliadora, estoy certificada para mediar en conflictos”, reconoció a Perfil.

Como ministra, encontró las carreteras en pésimo estado, un presupuesto lamentable y mucha gente desmotivada.

A dos años de trabajo, hay mucho menos huecos en las calles y aunque nos siguen enloqueciendo las presas, vemos como poco a poco surgen iniciativas para mejorar el tránsito.

De todo ello nos habló Karla González, con una actitud enérgica que le ha cambiado el rostro al MOPT.

Video: La mujer fuerte del MOPT en portada

Lo mejor del Chat con Karla González

 

 
 
 
 
Karla González Carvajal.


Edad:
43 años
Profesión: Abogada con una maestría en administración de empresas.
Labor actual: Ministra de Obras Públicas y Transportes.
Estado civil: divorciada
Hijos: Rolando, Camila, Mariano y Carlota.
Reside en: Escazú.


 

*Adaptación Perfilcr.com, el artículo completo se encuentra en la revista impresa.


Mujer de hierro en el MOPT

Mujer de hierro en el MOPT

—Este es un ministerio muy amplio, con muchísimos departamentos y funciones en donde domina la presencia de varones ¿Cómo ha sido la experiencia de ejercer la autoridad en un campo laboral tradicionalmente tan masculino?
—La experiencia en realidad ha sido muy buena. No puedo decir que me haya sentido, desde ningún punto de vista, distinta por ser mujer tomando decisiones a la par de hombres. No todos los hombres tienen esa capacidad de hacer equipo con nosotras las mujeres, tienden a ser más individuales que nosotras a la hora de trabajar. Esa quizás ha sido una diferencia que me ha tocado marcar, pero realmente he sido muy bien recibida por hombres.

—Es una preocupación popular el tema de la hipersensibilidad de las carreteras, que colapsan ante el más mínimo accidente. ¿A qué obedece este problema y qué se está haciendo para solventarlo?
—“Este problema obedece a dos cosas que se descuidaron en este país. Por más de 20 años no ampliamos carretera, y seguimos, de una manera irresponsable y sin ninguna restricción, importando vehículos. Si usted ve que Expomóvil vendió más de 5.000 vehículos en 15 días, demuestra que la cultura vial en Costa Rica es de tener carro.
Estamos tratando de acortar ese rezago de 20 años. Ya empezamos con la Costanera Sur, ya empezamos con Caldera. Hemos empezado a trabajar con un grupo de cinco radiales para ampliarlas a cuatro carriles: Paraíso de Cartago, Moravia, Zapote y la radial a Heredia en el año 2009, y vamos a terminar con la de San Francisco a Río Segundo, también en el año 2009.
“También debe haber una respuesta para ahorrar combustible, mejorando el transporte público. Tenemos que impactar realmente el tema de cómo están diseñadas las rutas. Tenemos que pensar que el 70% de nuestros usuarios de carreteras no tienen vehículo, utilizan el bus”.

—El deterioro de las calles y su colapso pone en evidencia que la inversión en infraestructura es paliativa y no proactiva ¿se puede corregir eso?
—Uno de los retos que tiene el tema de la infraestructura es que se deje de ver como un tema solo del MOPT. Este gobierno logró coordinar los esfuerzos del Ministerio de Hacienda con el MOPT para que toda la plata se le dé al Conavi (Consejo Nacional de Vialidad) y a tiempo, en esa medida vamos a ver como podemos seguir siendo proactivos.

—El año pasado, con el marchamo y en la licencia se cobraron todas las multas acumuladas por los automovilistas. ¿Eso es parte de este manejo de recursos del MOPT?
—El MOPT está ordenándose. Lo que hicimos fue dotar de recursos al MOPT y ponerlo a cobrar aquellos dineros que, por ley, le corresponden y eso nos ha permitido que tener un sistema como el de semáforos inteligentes, que costó más de $3 millones y que lo hace COSEVI con su propio presupuesto. Ese presupuesto viene, en parte, de esas multas y es así como le enseñamos a los costarricenses que lo que ellos pagan, nosotros se lo estamos devolviendo.

 
 
 
—¿Cómo logró ese orden?

—Primero, tengo la dicha de contar con un equipazo. Antes no se planificaba porque no se tenía dinero. Por primera vez este gobierno tiene un plan nacional de desarrollo y ayuda a que la planificación sectorial sea fundamental. Teníamos un equipo de planificación muy importante que no estaba trabajando y lo pusimos a trabajar, y estamos empezando a cambiar la manera en cómo se coordina entre el MOPT central y todos los consejos.


ˇViene el tren!

¡Viene el tren!

—¿Se está considerando seriamente el uso de trenes como una solución al problema de la sobrecarga de las carreteras?
—¡Absolutamente! Incofer tiene que modernizar sus trenes de carga. Lo que pase una vez que estén modernizados (si se va a concesionar o no el tren de carga), eso se verá más adelante. (…) Esta administración le ha inyectado fondos a Incofer, pero los fondos que se requerían para carreteras eran de tan magnitud, que tuvimos que elegir y empezamos por recuperar carreteras y seguimos inyectándole a Incofer la parte de carga, pero buscamos préstamos para eso.
En cuanto al tren metropolitano de pasajeros, hemos insistido en que ese esfuerzo sí tiene que ser por concesión. Requiere de más de $100 millones de inversión, que es todo el presupuesto para carreteras en un año.

—En otra ocasión, se trató de concesionar el tren, pero no hubo oferentes…
—Eso fue en el año 1998 o 2000. Eso pasa cuando usted saca una licitación a las tontas y a las locas. Cuando, por hacerlo rápido no se ocupa del financiamiento, no se ocupa de los trayectos que van a ser atractivos para los concesionarios y a la gente no le interesa, porque no le parece atractivo para hacer un negocio.

—¿Es similar al modelo que se ha seguido con Alterra?

Es distinto. En esa misma administración se adjudicó a Alterra y fue la misma en la que no se recibieron ofertas para la concesión de los trenes. No se hizo un análisis financiero adecuado en el caso de Alterra y cuando se le adjudicó el contrato en el año 2000, el que tenía que firmar el contrato no se presentó a firmar porque dice que ese proyecto no da financieramente. El gobierno, en vez de entender la campanada, dijo: “yo quiero salvar ese proyecto y por lo tanto, voy a conseguir a otro más que venga y firme”. Y eso fue lo que hizo, consiguió a otro que vino y firmó, pero el problema de financiamiento estaba allí adentro y no se ha podido solventar”.
 
 

Calles colapsadas

Calles colapsadas

—Actualmente, hay un vehículo por cada cinco habitantes y no cabemos en las calles. ¿Se ha pensado en alguna política para desestimular la traída de vehículos o restringir la circulación de ciertas placas durante la semana?
—La circulación de las placas ya es un hecho en cuanto a ingresos en horas pico a San José, en el casco urbano. A mí me parece que, más que decir “no se pueden importar vehículos”, se tiene que promover que se importen vehículos que ahorren combustible. No podemos seguir poniendo en riesgo en nuestras carreteras las vidas de los costarricenses, importando vehículos de tercera y cuarta generación que otros países desechan.

—¿Cómo se espera resolver el problema de los cuellos de botella que se hacen en los puentes que solo tienen dos carriles, cuando las carreteras son mucho más amplias?
—Por primera vez este ministerio tiene una división de puentes. Lo que teníamos antes era una jefatura y ahora la hicimos una Dirección de Puentes y le estamos dando plata, un 30% del presupuesto del MOPT del año pasado se dedicó a puentes precisamente para hacer esas ampliaciones.
En el tema de puentes es donde más se nota cuán amarrado está el ministerio para ejecutar rápidamente. No es posible que en una situación de emergencia, como están las carreteras de nuestro país, no seamos capaces de hacer las cosas fácilmente.

—Actualmente hay más de 1.000 expedientes en espera de ejecutar expropiaciones y un solo juez a cargo. Eso ha atrasado gravemente la inversión en infraestructura ¿Tiene el Estado capacidad suficiente para hacer estas expropiaciones o es esta una lucha perdida?
—Perdida no es, porque hemos empezado Caldera, con todas las expropiaciones que urgían, que tenemos el 60% de la vía libre para empezar San Ramón, lo cual es un gran logro. Estamos demostrando que la carretera Costanera Sur la vamos a entregar en el año 2009 terminada y tenía problemas serios de expropiaciones. No hay que tirar la toalla, pero, definitivamente, no es sostenible.

—A la lamentable saturación de las carreteras hay que agregar agresividad de los ticos al manejar y la aparente falta de educación vial. ¿Qué aporte vendrá a dar la nueva ley de tránsito a la cultura vial? ¿Cómo se planea evitar la corrupción que se generaría al aumentar las multas?
—Con la ley de tránsito tuvimos el cuidado de que tuviera un balance muy importante entre educar y castigar. Los conductores tienen que entender que hay una educación y que el sistema motiva, con el sistema de puntos que estamos promoviendo en la ley, para que si usted tiene una licencia con 100 puntos, a usted no lo castigan si no se porta mal, pero si usted hace infracciones que parecen menores, como parquearse en amarillo, hablar por celular, no avanzar con el semáforo en verde, si hay un tráfico ahí y las ve, le tiene que bajar los puntos de su licencia, porque usted no le está ayudando al resto de los conductores a tener un comportamiento en carretera sano. Ahí hay una educación vial.

 

 


—La nueva ley de tránsito ya tiene más de un año en el congreso y el apoyo de los diputados, pero no avanza, y posiblemente no lo haga  mientras siga el tema del TLC en el plenario. ¿Qué medidas alternativas se están dando para mejorar la cultura vial de los conductores?

—Todos los operativos los hemos reforzado. Ahora estamos haciendo operativos encubiertos, de manera que no siempre se sepa adonde están, para efectos de piques y de licor, especialmente. También estamos reforzando con el Consejo de Transporte Público que está apoyando la labor de la Policía de Tránsito, son inspectores que verifican que la calidad que se les promete a los usuarios se dé. Pero también estamos dándole a la Policía mucho más dinero, para que tengan motos nuevas y para que haya más patrullas en carreteras. La presencia policial tiene que ver con la cantidad de recursos que uno tiene para lograr esa presencia”.


Ciudad para los peatones

Ciudad para los peatones

—Usted prometió devolver la ciudad a los peatones. ¿Cómo hacerlo al tiempo que crecen las construcciones y las carreteras?

—En el tema de construcciones yo no doy permisos de construcción, así que ahí no me puedo meter. En el tema de las aceras, en todos los convenios que hemos firmado con las municipalidades les hemos exigido que venga el componente de seguridad vial que ahora se está traduciendo en aceras.

¡Claro que hay que hacerlo de manera razonable!, no puede ser que, de pronto, cerremos todas las calles y todo se convierta en peatón, cuando no hay una alternativa de transporte público.

 “Queremos impulsar un plan para dotar de 136 km de ciclovias en todo el país (los peatones andan en bicicleta también, el peatón se concibe también como el ciclista porque requiere de un trato distinto del vehículo). Además, hemos inaugurado más de cinco puentes peatonales en distintos puntos y estamos adjudicando nuevo”.

—¿Cuál considera que el mayor logro alcanzado en su gestión hasta la fecha?

—El devolverle a los costarricenses la fe en el MOPT. Que empiecen a pensar que el MOPT es de nuevo el ministerio que es capaz de que la infraestructura tome el ritmo de liderazgo, el lugar que le compete a Costa Rica.

—¿En cuáles áreas siente que tiene pendiente más trabajo?

 

—El área del transporte público, lo que se ha hecho en el arranque ha sido ordenarla. Ahora tenemos que exhibir al usuario las ventajas de un transporte público moderno. Y la otra, es las trabas que tenemos. He elegido trabajar con lo que tengo y tratar de sacar la tarea a puro empuje, con el equipo a full. ¿Por qué elegimos ese curso de acción? Porque si elegíamos hacer primero los cambios en el sistema, hubiera retrasado el arranque.

—¿Qué otras metas quiere alcanzar antes de finalizar su gestión?

—Necesitamos cumplir definitivamente con el sueño de los costarricenses de que Caldera termine. Cumplir el sueño de que la Costanera Sur esté completamente habilitada. “Lograr que el transporte general sea mucho más eficiente, es algo que me parece que es de los mayores retos que tengo para los próximos dos años; dejar planteada esa estrategia”.

Vida personal

Vida personal

—¿Tiene interés en continuar carrera política luego de cumplir su periodo en este ministerio?
—No en este momento.
 
—¿Le gustaría continuar en el MOPT?
—No en este momento”.

—¿Qué otros planes profesionales la motivan, aparte de la función en el MOPT?
—Me encanta conciliar, negociar, me gusta mucho asesorar a grupos interdisciplinarios para llegar a logros.
Me veo en mi función de asesora legal y de asesora en toda la parte de ejecución de proyectos. Me veo haciendo un buen trabajo en esa parte. Y quisiera pensar que en toda la parte de seguridad vial voy a poder seguir siendo referente. Preferiría irme a la función privada. En este momento no veo viable que sigamos acá.

—¿Cómo concilia una vida laboral como la de una ministra de una entidad tan grande, con la vida familiar, teniendo dos hijos pequeños y dos adolescentes?
—La conciliación de esas dos vidas es el mayor reto de cada día. Ese balance creo que se logra porque tengo el apoyo de ellos y porque tengo una gran comunicación con ellos. Nosotros hacemos todo en consenso. Hay momentos en que hay democracia y gana la mayoría, pero hay muy pocas veces en que hay una monarquía, muy pocas veces.
Por otro lado, tengo mucha ayuda de mi mamá y mis hermanas, que trabajan tan duro como yo. Para mí, el apoyo de la Virgen en la que creo completamente, es maravilloso a la hora de aconsejar a mis hijos, de seguir un instinto.

—¿Se puede ser una figura pública y tener una vida sentimental privada? ¿Está enamorada doña Karla?
—(Se ríe) “¡Esa no se vale! (Vuelve a reír). No, yo creo que no se puede tener una vida sentimental privada siendo una figura pública. Pero creo que todos tenemos derecho a una vida sentimental. Yo privilegio mucho mi vida privada. Lo importante de la vida privada es que una crea que está haciendo lo correcto y que la gente a la que una pueda afectar con esa vida privada, como los hijos, estén de acuerdo o se sientan bien con la actuación que una tenga.

—¿Está enamorada?
—No voy a contestar esa pregunta. (Se ríe)

—¿Tiene tiempo para usted misma? ¿Qué hace para cuidar su salud física, intelectual y espiritual?
—Sí, sí tengo. Para cuidar mi salud física me entreno un par de veces a la semana y cuando puedo, recupero mis clases de ballet que es algo que me da salud física y espiritual; es una de las cosas que más me gusta pero lo hago menos.
Mi salud espiritual la recupero a través de espacios de soledad. Me gusta mucho estar sola. Me gusta mucho leer y bailar. Si mi ánimo está bajo, pongo música y bailo, pero además de eso, busco mucho estar sola para hablar con Dios.
Y la intelectual, el trabajo que tengo me exige mucho estar aprendiendo cosas nuevas y estar analizando desde otras ópticas.

—¿Cuáles sueños la mantienen caminando de aquí a 10 o 20 años?
—No veo mi vida en tan largo plazo, la veo más en el día a día. El sueño que me tiene caminando todos los días es darle gracias a Dios porque estoy viva.

“Para mí, ser plena es una cosa diaria. Una no alcanza la plenitud cuando llega a un viaje, cuando llega a una etapa o cuando alcanza un trabajo, cuando se gana la lotería o cuando al marido le va mejor o cuando los hijos crecieron; una es plena, cada día, si una decide”.