“Un buen desayuno es una equilibrada combinación de alimentos en porciones racionales, en la que incluimos lácteos, pan, cereales y frutas”, detalla la nutricionista Pérez.
Los lácteos proporcionan proteínas de calidad, calcio, vitaminas A, B y D; los cereales tienen carbohidratos que aportan energía, vitaminas, minerales y fibra, las frutas aportan los mismos nutrientes además de agua.
La proteína debe ser aportada por huevos, leche, queso, carnes y derivados de la soya. Pero si se desea perder peso hay que tener cuidado de no incluir muchos productos de este grupo.
La especialista aconseja evitar los jugos de frutas procesados porque generalmente contienen gran cantidad de azúcar. |