En este frío y verde pueblo cifró sus esperanzas, abriendo camino y un futuro entre la fiera montaña, que al principio se resistió a ser conquistada, pero que hoy está tendida a sus pies.
Llegó al Parque Nacional Marino Las Baulas para nunca irse. Ante un desarrollo costero incontenible, Elizabeth Vélez tomó una decisión y adquirió un compromiso: luchar por la conservación.
Copyright 2008 Revista Perfil, Costa Rica. Derechos Reservados.
Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de revistaperfil.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet,
total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a perfil@nacion.com